sábado 16 de enero de 2010

Ana Teresa Torres: La herencia de la tribu


Ana Teresa Torres: “La herencia de la tribu”

Por Carmen Cristina Wolf

La Editorial Alfa publicó, como parte de la colección Biblioteca Ana Teresa Torres, “La herencia de la tribu”. Del mito de la Independencia a la Revolución Bolivariana. La obra se adentra en nuestra identidad y desenmascara las pasiones con las que se la ha construido. Señalado como un libro esencial para la comprensión de nuestra contemporaneidad, el jurado del Premio de Ensayo Debate-Casa de América 2009 hizo un llamamiento y recomendación especial para su publicación, al reconocer “el valor y mérito de la obra, dado que realiza un aporte fundamental a uno de los temas más pertinentes de la actualidad política latinoamericana”.
Ana Teresa Torres es Miembro del Consejo Consultivo del Círculo de Escritores de Venezuela y recibió en el 2001 la Medalla Lucila Palacios concedida por esta Organización, por su obra literaria. Colabora frecuentemente en la prensa nacional así como en revistas especializadas
En la celebración de la FIL, el escritor mexicano Jorge Volpi elogió el texto de Ana Teresa Torres. En este sentido, Volpi manifestó que “me ha ayudado a conocer mucho mejor cuál ha sido el desarrollo político de este país (Venezuela) a lo largo del siglo XIX y principios del XX, pudiendo encontrar paralelismos, y al mismo tiempo diferencias, con la realidad mexicana o de otros países de la región”. De igual manera, el autor indicó que “la última parte es, quizás, el análisis más lúcido que me ha tocado leer sobre el régimen chavista en nuestra época, porque sin dedicarse a la descalificación fácil, sin buscar un modelo ideológico aparentemente liberal al descalificar el supuesto ‘Socialismo del siglo XXI’ bolivariano de Chávez, se hace un inventario claro de cómo se llega a este estado de cosas”. Para concluir su intervención, Volpi comentó que “es un libro esclarecedor sobre cuáles son las condiciones actuales de Venezuela; sobre cómo el régimen de Chávez se ha apropiado de cada uno de estos mitos y de cómo los ha transformado en su propio beneficio; y de cómo esta reconstrucción general del país termina siendo, en el fondo, profundamente peligrosa para toda América”.
Nacida en Caracas, Ana Teresa Torres (1945) es psicóloga egresada de la Universidad Católica Andrés Bello. Trabajó durante muchos años en esta profesión, tanto en la práctica psicoanalítica como en la docencia en varias instituciones, entre ellas la Universidad Central de Venezuela. De su experiencia en esta área ha publicado varios libros de ensayo: Elegir la neurosis (1992; 2002); El amor como síntoma (1993) y Territorios eróticos (1998).
En 2001 recibió el Premio Anna Seghers de la Fundación Anna Seghers de Berlín por su obra general. En 1984 ganó el concurso de cuentos del diario El Nacional de Caracas con Retrato frente al mar, y posteriormente ha publicado las novelas El exilio del tiempo (1990), Premio Municipal de Narrativa y Premio de Narrativa del Consejo Nacional de la Cultura; Doña Inés contra el olvido (1992, 1999), Premio de Novela de la I Bienal Mariano Picón Salas (Mérida). En 1998 esta novela obtuvo el Premio Pegasus de Literatura otorgado por la Corporación Mobil a la mejor novela venezolana escrita en la última década, fue traducida al inglés por Gregory Rabassa y publicada en la Louisiana State University Press, y en Londres por la editorial Weidenfeld. Otras novelas son, Vagas desapariciones (1995), Malena de cinco mundos (2000), Los últimos espectadores del acorazado Potemkin (1999) y La favorita del Señor (2001).
También ha publicado el libro de ensayos y crítica A beneficio de inventario (2000) y una recopilación de narrativa breve (1966-2001) en Cuentos completos (2002).
Ha sido invitada a distintos encuentros literarios nacionales e internacionales en México, Alemania y los Estados Unidos, y ha representado a su país en eventos literarios. En 1998 fue residente invitada en el Bellagio Study Center de la Fundación Rockefeller (Bellagio, Italia) para trabajar en el proyecto Antología crítica de escritoras venezolanas del siglo XX con Yolanda Pantin, actualmente en preparación por Fundación Polar y Angria Editores.
Su trabajo literario se estudia en las universidades nacionales y es considerada por los críticos de otros países. Algunos de sus libros son: El principio radical de lo nuevo. Postmodernidad, identidad y novela en América Latina de Julio Ortega (1997); Escritura y desafío. Narradoras venezolanas del Siglo XX de varios autores, preparado por Edith Dimo y Amarilis Hidalgo (1996); Mujer e Historia: La narrativa de Ana Teresa Torres de Gloria da Cunha-Giabbai (1994); La historia en la mirada: Ana Teresa Torres, Laura Antillano y Milagros Mata Gil de varios autores (1997); La novela intrahistórica: Tres miradas femeninas de la historia venezolana de Luz Marina Rivas (Universidad de Carabobo, 2000).

Literatura venezolana casi desconocida en otros países

En un trabajo realizado por Michelle Roche Rodríguez (El Nacional, 2/11/2008), la periodista analiza la posición de la literatura venezolana en extramuros. Se refiere a una rueda de prensa realizada por el escritor mexicano Carlos Fuentes en la Casa de las Américas, sobre la nueva narrativa, en la cual “relegó a la literatura venezolana”. No obstante, hace mención de las palabras de Gustavo Guerrero, jefe editorial para España y América Latina de Gallimard, quien se muestra extrañado de esta omisión. Este se refiere a la adjudicación del Premio Herralde a Alberto Barrera Tiszka con su novela La enfermedad; y la publicación de Falke de Federico Vegas en México. Merece la pena agregar la reciente edición de la novela Niebla de pasiones de la venezolana Marisol Marrero por la Editorial Planeta, y las favorables reseñas que recibieron en la Feria de Frankfurt, los trabajos narrativos de Antonio López Ortega, José Balza, Juan Carlos Méndez Guédez y Atanasio Alegre, entre otros.
Héctor Torres, autor de La huella del bisonte, premiada recientemente, señala “la inexistencia de un venezolano en el boom hizo que por comodidad periodística y editorial se borrara a Venezuela del mapa’ El investigador y crítico Carlos Pacheco alude a la relevancia del Internet en la difusión e interés por parte de los “escritores gracias a las revistas por Internet y los blogs. Hoy casi todos se conocen entre sí y se crea una sinergia”.
Es interesante el crecimiento de las publicaciones nacionales, debido al alto costo y a las dificultades para la importación de libros en Venezuela. Lo que se observa de manera sostenida es la ausencia de políticas de difusión por parte de los organismos culturales en nuestro país y la escasa presencia de las editoriales venezolanas en las ferias internacionales de libros.
Alberto Barrera Tyszka advierte que “el momento es favorable para la lectura, se produce más en Venezuela … hoy leemos a los venezolanos con más gusto”. Antonio López Ortega advierte que “parte de la salud de la literatura venezolana es su diversidad. Hay constantes como la historia y la realidad, pero hay literatura diversa y eso es síntoma de vigor.”
La novelista Ana Teresa Torres señala que “los libros venezolanos no existen fuera del país. Las editoriales tienen armadas sus estrategias comerciales para publicar en cada país lo propio. Salvo excepciones con premios importantes.” Ana Teresa tiene una visión positiva del momento actual, pero percibe una falla en la crítica y pobreza en los espacios para la reseña literaria.
Comparto esta opinión de Ana Teresa Torres. Nos comprometemos a desarrollar una amplia difusión de la narrativa venezolana, e invitamos a los críticos a analizar las publicaciones de los escritores de Venezuela. Creo que se puede hacer un gran trabajo de divulgación de nuestra literatura a través de la Web, mas es indispensable la presencia de nuestras editoriales en los eventos internacionales.

Fuentes:

http://www.circulodescritoresvenezuela.org

www.analitica.com

jueves 14 de enero de 2010

PÉREZ ALENCART RECIBIÓ LA MEDALLA INTERNACIONAL DE POESÍA VICENTE GERBASI


Alfredo Pérez Alencart, poeta peruano residente en Salamanca (España), recibió el Premio Internacional de Poesía “Medalla Vicente Gerbasi”, que concede el Círculo de Escritores de Venezuela, “por el conjunto y calidad de su obra poética, una voz fundamental de la actual poesía hispanoamericana”, según lo anunció la escritora venezolana Carmen Cristina Wolf, quien preside el Círculo de Escritores de Venezuela.
Nacido en Puerto Maldonado, Perú, en 1962, Pérez Alencart, con una extensa y sustancial obra publicada, es desde 2005 Miembro de la Academia Castellana y Leonesa de la Poesía. Desde 1998 es coordinador de los Encuentros de Poetas Iberoamericanos, que anualmente organizan la Fundación Salamanca Ciudad de Cultura y la Fundación Camino de la Lengua Castellana.
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Para Pérez Alencart, quien trabaja como profesor de derecho del trabajo en la Universidad de Salamanca, recibir este premio supone “un goce, pues siempre he admirado la obra de Gerbasi, y por la satisfacción de que mi Universidad también resulta reconocida y sirve de puente, una vez más, para un renovado vínculo con la cultura venezolana”.
Agregó que “todo premio al que uno no se postula debe ser recibido con inmensa gratitud” y contó que conoció la obra de Gerbasi de la mano de los poetas venezolanos Carlos Contramaestre, Enrique Hernández D’Jesús, Ramón Palomares y Eugenio Montejo. El galardón le fue otorgado en la ciudad de Caracas el Día del Escritor, en memoria del humanista Andrés Bello, nacido el 29 de noviembre de 1781.
En el 2010 se cumplen veinte de la fundación del Círculo de Escritores de Venezuela. La concesión del Premio ahonda aún más el acercamiento literario y cultural entre España y Venezuela.
Pérez Alencart destacó aseguró además que le “religa a Gerbasi el ser fruto de la inmigración hacia América y el haber vivido en regiones selváticas”, precisaron las mismas fuentes en nota de prensa. La carta que escribió para el acto de entrega del galardón, dice: “…mi emoción es ingrávida y está en la órbita de Caracas, planeando con mis hermanos venezolanos que pareciera que han muerto pero que yo los vivifico con mi buena memoria y con mi imaginación poética que, como ya anunció Huidobro, es hermana de la imaginación científica. Yo estoy por ahí, con Carlos Contramaestre, Caupolicán Ovalles, José Barroeta, Eugenio Montejo y Adriano González León..."

Fuente: http://www.circulodescritoresvenezuela.org

domingo 10 de enero de 2010

UN PROYECTO HECHO REALIDAD: RED MUNDIAL DE ESCRITORES EN ESPAÑOL: REMES


UN PROYECTO HECHO REALIDAD: RED MUNDIAL DE ESCRITORES EN ESPAÑOL: REMES

Desde luego no entraba en mis más optimistas augurios que al poco de menos de dos años completos de la idea original del Directorio REMES, este se fuera a convertir en un referente fundamental para los escritores en lengua española y con más de 3.360 autores inscritos, pero la realidad –sobre todo cuando el empeño es importante y la necesidad existe- suele superar, a veces, los más fervorosos deseos.

La idea de crear un Directorio Mundial de autores en español surge –como bien se especifica en la portada de la Web- de dos necesidades básicas: fundar un directorio abierto de escritores en español que sirva como referencia y consulta para instituciones culturales, portales y revistas literarias, y poner un importante grano de arena contra el anonimato (tan estimulado por la Red con inacabables seudónimos o nicks parapetados) y contra el plagio literario, fenómeno cada vez más frecuente en Internet y secundariamente subvencionado por el anonimato de decenas de foros literarios y de revistas en la que los autores son un mero nombre –real o ficticio- tras del cual se esconden, a veces, verdaderos artistas del copio/pego sin el menor escrúpulo.

Pero detrás de estos básicos objetivos existía la confirmación de que un idioma tan importante como el español no podía dejar de tener en Internet una página referencial para sus escritores, y que había llegado la hora de que los escritores –sobre todo en la Red- no tuvieran que ocultarse y parapetarse en nicks deslumbrantes, en fotografías fantasiosas y en direcciones inexistentes. REMES, y la Revista Palabras Diversas –que se nutre, fundamentalmente, de los trabajos de sus miembros- son unas páginas descubiertas, con nombres, biografías y direcciones electrónicas abiertas y claras.

A priori la intención del Directorio REMES fue la de crear un lugar no exclusivo ni excluyente, donde cualquier autor –con biografía en papel o, simplemente, con escritos publicados en Internet- tuviera cabida, y esto, básicamente, por la constatación de que la mayoría de los plagios literarios se realizan en Internet, y porque en ningún caso deseaba que el Directorio se convirtiera en un lugar “elitista” donde solo fueran referenciadas “las vacas sagradas” de la literatura, ya habitualmente localizadas en lugares crematísticos como Wikipedia (por cierto, horrible nombre y fonéticamente insufrible).
Cierto es que el objetivo solo se ha cumplido a medias hasta la fecha: importantes escritores en español han hecho “oídos sordos” a la invitación de aparecer en REMES (bien parece que el elitismo de algunos es excluyente), si bien otros tantos escritores consagrados se apuntaron desde el principio al proyecto y sus fichas aparecen en el Directorio.

Huelga decir que todo el emprendimiento de REMES es altruista y sin ánimo de lucro, y que tanto los costes económicos (dominio, webmasters) como los de trabajo (recepción, edición y actualizaciones de fichas cada 3 meses) son absolutamente gratuitos y corren a mi cargo.
Pero es triste reseñar que los contactos que he tenido con Instituciones Culturales oficiales –básicamente de España, pero también con Sociedades de Escritores americanas (Biblioteca Nacional de España, Instituto Cervantes, SADE, SECH, Poetas del Mundo)- en orden a un apoyo “no económico” han sido vanas, lo que demuestra la miopía institucional y funcionarial de la mayoría de dichas instituciones.
Aunque tengo que hacer la salvedad de algunas Instituciones como la Academia Norteamericana de la Lengua Española, la Asociación Israelí en Lengua Castellana, la Asociación española de Escritores y Artistas, la Unión Hispanoamericana de Escritores, la Secretaría de Cultura Arte y Deportes de Honduras, y de decenas de portales y revistas literarias que amablemente colaboran en el proyecto REMES y cuyos logotipos enlazados aparecen en la portada de la web del Directorio.

Uno de los objetivos del Directorio REMES –la lucha contra el plagio- ha obtenido ya, en su corta andadura, éxitos espectaculares, y he podido comprobar que la sola referencia a una Denuncia Pública en la sección DENUNCIAS y DERECHOS de REMES, hace retirar de foros literarios y revistas numerosos plagios y plagiadores, que no son denunciados públicamente ante la retirada inmediata de sus plagios.
En otros casos la denuncia pública se plasma en la sección y queda como referencia de la copia y la mala praxis. Y en algún caso cierto personaje trastornado psíquicamente, plagiador confeso y expulsado ya de la mayoría de los sitios literarios de Internet (Jorge Lemoine), se dedica a mandar prolijos y abundantes correos encadenados llamándome lindezas como “delincuente máximo”. ¡Gajes del oficio desenmascarador!

Pero el Directorio REMES (la Red Mundial de Escritores en Español: REMES, www.redescritoresespa.com) va a seguir luchando contra el anonimato y el plagio
porque creo que es una labor necesaria y porque siento que nuestro idioma y nuestra literatura deben tener una página de referencia abierta y clara.
Me marco un objetivo a medio plazo que es llegar a las 5.000 fichas de escritores, y algunos objetivos difíciles a largo plazo como la realización de un Congreso en Madrid de REMES, lo más gratuito posible para todos sus miembros.

Gracias a todos los que han creído en el proyecto y han colaborado en él, y ánimo a los escritores que aún no han tenido a bien inscribirse.


Madrid 6 de Diciembre 2009

Luis E. Prieto

Co-responsable de REMES
Director de Palabras Diversas
Presidente para España de la Unión Hispanoamericana de Escritores

Resumen de Bibligrafía de Luis E. Prieto Vázquez
Melilla, España, 1947
Cerceda, Madrid, España


Libros publicados:
• Cantares de la Edad Adulta (poemas)
. El hombre, el hombre, el hombre: la tierra, la tierra, la tierra (teatro)
• Sensibilidades Primavera-2002 (Autor especial)
• Sensibilidades Verano-2002 (Autor especial)
• Diario de un Anarquista Atávico (Septiembre-2002)
• Sensibilidades Otoño-2002 (Autor especial)
• Todas las voces, una voz (Antología de poetas de Radio Nacional de España)
. Aladino está de vacaciones (relatos)
. Contra un muro de sal (poesía)
. Ditirambos (entre viajes y fantasías)
. Equidistancias de Mar y Sierra (poesía)

Ver más en www.redescritoresespa.com

sábado 26 de diciembre de 2009

EL RÍO INMÓVIL DE TUS LÁGRIMAS

(Evocación de Buenos Aires)

Por Alejo Urdaneta



Siempre iba a La Costanera, a la hora del almuerzo, y entraba al mismo restaurante. Esa hora muestra al río inmóvil como un lagarto marrón echado con las fauces abiertas, en busca de la luz que el sol imprime a los edificios que bordean la avenida. Después del almuerzo echaba a andar hacia la dársena mientras recordaba un poema de Lugones que siempre leía:

“Largas brumas violetas
flotan sobre el cielo gris
y allá en las dársenas quietas
sueñan oscuras goletas
con un lejano país”


Así decía el poema, pero estaba seguro de la imagen que le hacía recordar el aceitoso río en aquel lugar quieto de turbulencia, pestilente hasta que lo limpiaron un día. Desde el muelle ve los barcos enormes, chorreados de brea, de chimeneas negras y largas como los días de verano, que imaginan viajes interminables a regiones desconocidas. Desconocidas para él en su Buenos Aires querido.
Este hombre solo que pasea al borde del río piensa en poemas que lo han emocionado, música que le ha dejado nostalgias. En pos de un amor perdurable pasan los años y continúa su rutina fluvial, río abajo hasta sentir el olor de los barrios cercanos, tocar con sus sentidos el rumor de lejanía que tiene La Boca.

Su ciudad, a la que ha querido descubrir, entrar en su secreto, se presentaba altiva, retadora frente a otros lugares que él desconocía. Era una adolescente cautivadora, con una lujuria escondida, no como la que ha visto en revistas de ciudades distantes: El Cairo, París… Su ciudad es seca y retraída, cerrada ante el asedio del amante impertinente, temerosa ante el extraño que desea develar su misterio. Por eso parece altanera. El dolor de la ciudad sale de bandoneones, de cantos tristes que esconden timidez. Observas a la gente de la calle y adviertes sus actitudes prevenidas, con la respuesta irónica como látigo; y si no es así, florece la melancolía de su hablar como un gemido. Y salen del pozo con rígida prestancia, para no admitir ningún abandono y justificar la frágil debilidad como un deber a lo ritual. Sabe que más allá de esta majestad de su manto se abre una enorme vastedad de silencio de dunas y viento, lugares en los que el desierto se agita y el hombre dialoga con la inmensidad.

Los que dicen conocerla, aman de ella su tristeza inconclusa, como una planicie amarilla olorosa a distancia. Aman su melancolía vaga como una pintura sin formas definidas. Aman un pensamiento hecho secreto.

Ya ha llegado a otro espacio del río donde se aprecia bonanza y riqueza. Lugares donde otros han cambiado sus hábitos y tienen lujo para sus almuerzos: Puerto Madero, antes tan popular y descuidado, amado de la gente del futbol, es ahora un lujoso paseo desde donde ve también la dársena quieta con sus oscuras goletas. Pero él no entra en los restaurantes de aquí, que ofrecen el vino de la mejor cosecha, el bife tierno. Aquí no puede llamar al mesero y cantarle una copla popular: “San Juan va borracho; yo también. Así como vamos, vamos bien…” Lo hizo muchas veces en la ciudad vieja, en un cafetín de plato fijo, y el mesero reía y copiaba la copla en sus notas de pedido.

Y no le queda otro destino que volver a La Costanera en la hora de la tarde de verano. El río permanece inmóvil e indiferente, y, como cada día, resuelve sentarse en un banco preguntándose por qué Buenos Aires le daba ganas de llorar.


NOTA DE LA EDITORA:
Recibimos esta evocación de Buenos Aires del escritor venezolano Alejo Urdaneta, como un muy especial regalo de Navidad. Gracias

viernes 11 de diciembre de 2009

Atavío de la Tierra


Por Carmen Cristina Wolf

¿Es ciego el giro de la casa
tan solitaria y huérfana?

Será que se detiene algunos días
sin darnos cuenta
se acicala con campos de espigas
y brotan ellas solas
para traer consuelo a dolores antiguos

La mecedora de la abuela levita suavemente
la persiana se mueve

.-.-.-.- en clave morse
se balancea el móvil de corales

Millones de mensajes cruzan el corredor
sin saludar los retratos
provenientes de los siete confines
y el aire se recrea con murmullos
salidos de laptops relucientes

El caserón de todos, no sé por qué
sonríe
desde su pétrea hondura
tal vez le gusta cambiarse los vestidos
lavarse la cara de pisadas maléficas
o besarse ella misma las memorias

Ella será el descanso
cuando regrese al inicio

Cientos de pies dejan huella impaciente
en sus portales, entran y van saliendo
para dejarse caer un día u otro
en sus pechos de textura infinita

Acostumbro, algunos días soleados
acariciar sus prados y dejarme cobijar por la sombra
de sus interminables filas de palmeras azules

miércoles 2 de diciembre de 2009

Una voz en Guadalajara



Por Luis Beltrán Mago

Una voz en Guadalajara habló. Allí se aprestó el libro a conversar consigo. Leerse y escuchar lo que contiene. Abre sus páginas y a solas se solaza. En cada hoja se detiene lentamente. Averigua y conscientemente se alimenta de luces y de fe. Ya lo dijeron otros. Aquellos. Los demás amigos de la voz, del pensamiento. De la palabra fértil y humana. Siempre ante sí. Dialogando con ese Yo interno que hace crecer la sangre, comulgar a la luz y entretener el paso de la sombra entonando cantos a la vida para la convivencia con la fantasía. Dijeron que habría paz si no llegáramos a entrabar las lides del amor y permitíamos que las golondrinas pudieran viajar sin que un misil las persiguiera cortándoles el vuelo. Si el hombre dejara de matar y urgía –más allá de su piel y de su voz- el encuentro con la fe para que el alma se ungiera de votos y se bendijera en la oración. Ya lo dirán después los que vendrán, absortos en la contemplación, a deletrear sus versos dándoles cadencia a la ternura y a la voz que habla y que convida armonizando el ritmo a la palabra para la mejor expresión del pensamiento. Los que vendrán a sonreír sin llanto si es que el dolor prendiera en su fogata la tristeza. Porque para convencernos de que la vida es una y hay que cultivarla cada día matando la desesperanza, el odio, la incomprensión, será necesario que el hombre -como lo ha hecho Rafael Cadenas- se corresponda con la urgencia de satisfacerse espiritualmente desandando el camino de la antiluz. Amándose y amando.

Si lo dijeron los que se han poblado de vivencias para la convivencia espiritual y anímica, ahora lo dijo un venezolano de convicciones, con un sentido humano de lo que es. Un Poeta de palabra libre. Filósofo que se desvela por hacer la poesía para que el tiempo piense y el corazón proyecte la importancia de los afectos concibiendo la vida como un todo indescifrable, hermoso, lleno de contrariedades y abismales preocupaciones, pero digno de vivirse. Lo dijo un Poeta capaz de construirla para que la poesía viva y perviva. Para tallarla en madera, hierro, piedra y mármol. Sobre los muros. En las murallas, En el aire y en la luz. Fue en Méjico. En Guadalajara.

En una Feria transcontinental, donde el libro se abrió. Abrió sus páginas para que se leyera el nombre de la Paz con letras de personalidad. Allí, ante la inteligencia universal, Rafael Cadenas alumbró la palabra con la elocuencia de su sencillez, haciendo que se sintiera una voz en Guadalajara y se supiera que en Venezuela, donde se maltrata a quien disiente y al pensamiento que alerta, existe –para bien del país, de América, la democracia y la Poesía- un poeta llamado Rafael Cadenas.


Luis Beltrán Mago, poeta venezolano con una extensa obra publicada. Sobre su poesía han escrito autores como Alejo Urdaneta, Helena Sassone, José Tomás Angola, Lidia Salas, Carlos Gottberg y Miguel García Mackle. En el 2009 el Círculo de Escritores de Venezuela ha editado una selección de su obra, Antología Esencial, con prólogo de Manuel Bermúdez y selección de José Tomás Angola.

jueves 19 de noviembre de 2009

Las complejidades del amor y de lo femenino en las narraciones de Ana María Velásquez



TALLER CRITICO
Por: R.J.LOVERA DE-SOLA.
Creí que me besarías antes de partir.(Caracas: Areté Editora, 2009. 68 p.) es el segundo libro de narraciones cortas de la caraqueña Ana María Velázquez.

Creemos que se trata de un libro precioso, uno más de esos que conciben nuestras mujeres, esas que escriben, como se dice en algún pasaje de esta obra, con la piel, quienes meditan con el cuerpo, desde la epidermis.

Limpia y bella escritura, que muchas veces roza lo poético, es la que encontramos en este libro; segura y firme, clara en lo que desea contar y como lo va a hacer. Para hacerlo vacías sus invenciones de diversas formas: en el relato o las formas de la literatura autobiográfica como puede ser el diario.

Leyéndolo nos damos cuenta que es la palabra lo único que tiene el escritor, como en el cuento que da título al conjunto(p.11), “hasta que medité con todo mi cuerpo, desde la punta de los pies hasta la cabeza. Entonces escribí más que nunca. Escribí un libro entero con todo aquel dolor, toda aquella ausencia de ti que me ahogaba, que me dejaba muy cansada en las noches de tanto llorar”(p.12). Incluso está línea: “Vengo a este refugio de luces y de voces a descansar de las emociones”(p.57):¿no es eso escribir?

La esencia de estos textos quizá se expliquen cuando leemos que quien los concibe lo hace desde “mi alma ligera y cambiante”(p.27), se lee en “Macanao”, que es sin duda la joya del conjunto de breves ficciones que comentamos.
Tan existencial es en el merodeo de lo humano que en “Vitrales en concierto” se lee “Todo se complica cuando se asume la verdad de las cosas”(p.55). Esto nos explica las complejidades hasta donde llega la autora en sus exploraciones de lo humano. Y lo hace escribiendo, “La pluma, me ha dicho, es su alma que quiere volar”(p.9).

Antes de llegar a la esencia de este libro nos gustaría indicar que varios suceden en Caracas. Así la autora nos muestra las dos caras de nuestra urbe: la plácida que está en “Hembras de la tierra sagrada”, la urbe con su “Inmensa, quieta, misteriosa montaña”(p.13). O la terrible, la de la Caracas que no queremos, la podemos ver en el cuento “Desde Quinta Crespo hasta el final de la Baralt”, es metrópolis “fisgona, escupitona,, vomitona…desaseada, balurda y balandra”(p.46).

El amor, especialmente las siempre complejas relaciones entre hombres y mujeres, es asunto central en este volumen. Sobre todo en el cuento “Macanao” en donde una mujer evoca su amor por aquel amado hombre tragado por la resaca de las olas.
En la narración “La casa de la locura” se hace presenta la paradoja entre compartir la vida con un hombre, la cama y la mesa como se lee allí, o “quedarte sola e intentar convencer a los demás de que puedes vivir sin hombre, dueña de tu destino”(p.43).

Y se lee: “El amor excesivo y desmesurado deja de ser amor muy pronto para convertirse en castigo”(p.44), lo que nos lleva, además de la meditación que impone, como vasos comunicantes hacia las tres vidas reales, de tres mujeres de excepción que evoca también en el laberinto de su imaginar. En verdad la vida debe ser un equilibrio, lo desequilibrado enferma. Con quien se ama siempre hay que tener paciencia, y también constancia. Sea la mujer amada o los hijos, hay que dejar que el tiempo pase, Cronos es siempre sabio, darles a nuestros amados(y amadas) tiempo y espacio, saber esperar, ver desarrollarse la siempre sabia vida. Porque de la exageración amorosa solo hallamos lo que aquí leemos, “Aprendí a tragarme las lágrimas y así me fui inundando de llanto contenido”(p.45). El llanto no llorado enferma.

Hemos señalado que en este tomo de Ana María Velázquez las mujeres, y la mirada femenina, es sustancial. Por ello en un palique entre nos féminas, en el primer cuento, hallamos: “Le he prestado mi oído y me ha contado su dolor”(p.9). Y al escucharlas la mujer personaje, siempre distinta a la dama autora, piensa: “Hay otras historias, otras mujeres, pero yo me pregunto si en el fondo esta historia no es la misma de todas, aferradas siempre a una idea(la pluma) pero deseando mantenernos muy pegadas a la tierra(lo material) para no tropezar y caer. No sé, no quiero creer que ése sea un esquema común, pero algo dentro de mi me dice que es así”(p.10). Ese mundo de mujeres es muy bien rememorado en “La casa de la locura”.
Esenciales en las reflexiones que nos ofrece la autora son lo que denominamos las miradas biográficas que aquí hallamos. Observaciones a tres mujeres reales de nuestros días, vista aquí con los ojos de imaginación. Son las tres mujeres peculiares, en su vivir, y en el hecho de tener parejas, mirarlas, como se hace aquí, es una manera de penetrar en el ser femenino. Y en el masculino, porque siempre hemos pensado que todo lo que plantean las mujeres tiene que ver con los hombres, ellas han enriquecido la virilidad, el ser masculino de nuestro tiempo.
Estos seres complejísimos son la poeta norteamericana Silvia Plath(1932-1963), la pintora mexicana Frida Kahlo(1907-1954) y la escultora francesa Camille Claudel(1864-1943), cuya vida, cuyas creaciones, cuya tragedia vital está apenas comenzando a conocerse.

Que Ana María Velázquez mire a estas tres fundamentales mujeres de nuestro tiempo y las trate de interpretar como una mirada femenina, la cual utiliza la imaginación para comprenderlas, tiene pleno sentido.Hay que decir, antes de leer los relatos de Ana María Velázquez, de cada una de ellas fueron seres singulares, mucho.

Silvia Plath, uno de los grandes aedas del siglo XX, sobre todo por sus poemarios El Coloso(1960) y Ariel(1965) y por su novela autobiográfica La campa de cristal(1963), publicada originalmente bajo seudónimo, una de las grandes novelas de adolescencia del último medio siglo. Por cierto su primera traducción castellana apareció en Caracas, en la editorial Tiempo Nuevo(1973). Novela trágica como el vivir de su autora. Con el tiempo Silvia que no resistió las infidelidades de su esposo, el también notable poeta Ted Hughes(1930-1998) y se suicidó. También murió por voluntad propia la segunda esposa de aquel Asia Wevill(1927-1969), por quien dejó a Silvia. ¡Asia antes de matarse asesinó a la hija que tuvo con Ted¡. Personaje destructivo fue este escritor, incineró también, sin tener permiso para hacerlo las últimas entradas del diario de Silvia en donde estaban contados sus últimos angustiosos días, escritos en los cuales sin duda aparecía Hughes, el causante de aquella tragedia, más de una vez. Ni siquiera pensó que sus dos hijos con Silvia tenían derecho a leer aquellas hojas. Uno no puede dejarse de preguntar que tanto de diabólico y destructivo hubo en Ted. A él, lo que es un contrasentido, la poesía no lo condujo a la belleza, a la armonía y al bien. Grande paradoja porque la poesía es oración y creencia, casi una religión.

Hace poco esta gran creadora fue evocada en el film “Sylvia”(2003) de Christine Jeff, en donde la encarnó la magnífica Gwymeth Paltrow, con la cual se revivió su drama humano. También Woody Allen le rindió honor en una de sus más singulares películas(Interiores,1978) a través del persona Renata, la poeta, papel hecho por Diane Keaton.

Frida Kahlo siempre suscitará mil interrogantes, fuera de su importante obra plástica, por su honda, inestable y especial relación amorosa como el también pintor Diego Rivera(1886-1957). Los mexicanos Paúl Leduc y Salma Hayek le han dedicado muy personales visiones cinematográficas. Fundamental es la biografía que sobre ella escribió Hayden Herrera, la recopilación de sus cartas hecha por Raquel Tibol y el propio Diario de Frida(México: Debate, 2002. 226 p.). Se cierra, en su última anotación, con estas espléndidas palabras:”espero que la partida sea alegre”.
La tercera es Camille Claudel, una escultora mayor que aun comenzamos a descubrir, el ordenamiento de cuya obra todavía está en proceso. Fue un ser singular, trabajó en el taller de Auguste Rodin(1840-1917) por lo que algunas obras suyas han sido atribuidas a él(¿no será de Camille “Los amantes”?). Este la persiguió, la maltrató, con la idea, sin duda misógina, de que no podían haber dos Rodin, lo cual nos explica la grandeza de Camille. Con Rodin tuvo un amor perturbador, relación que la destruyó. Tan enamorada estuvo del autor de “El pensador” y “Las puertas del infierno” que no pudo separarse de él y sin siquiera comprender el amor más sano que le ofrecía el gran compositor Claude Debussy(1862-1918), que podría haber sido su salvación. Hemos podido comenzar a entender el drama vital de Camille Claudel a través de algunos libros, todavía incipientes, como el de Anne Delbee(1989). Más certera es la película de Bruno Nuytten sobre ella(1988) protagonizada por la gran Isabelle Adjani.

Estas son las criaturas que a través de las páginas de Creí que me besarías antes de partir podemos mirar, siempre desde ojos femeninos llenos de preguntas.
De Silvia Plath leemos: “se casó, mal casada, con el poeta Ted Hughes”(p.17), “vivía desgarrada”(p.17) entre el escribir y el vivir, sintiendo sin duda lo que leemos aquí: “a todas las que escogimos este camino de la escritura…la vida nos golpea con el puño cerrado”(p.17).

Frida y Diego “Al parecer se amaron con locura y, con esos amores tan arraigados en el inconsciente, también fueron muy infelices. Sin embargo, siguieron siempre juntos, ¿por qué? ¿Qué misterio los mantuvo unidos a pesar de tanto dolor, a pesar de que se separaron y vinieron cada uno por su parte otras historias amorosas con otras personas?”(p.38-39). Fueron dos personas, seres humanos de excepción a los cuales la regla con la que se mide a todo el mundo no puede serles aplicada, ellos eran distintos, “incapaces de proseguir en la vida un camino ordinario”(p.40). Con sus vidas abrieron nuevos senderos. Y no sólo en el arte porque también alumbraron el vivir.

Fueron, leemos en esta obra, “Paradoja infinita Frida Kahlo y Diego Rivera, historia de amor que hechiza”(p.42).
Esta narración-verdad, “En la biografía de Frida Kahlo” no presenta a una narradora profunda, consciente de los más hondos laberintos de la feminidad, en las profunda comprensión de lo humano a lo cual se no se puede acceder sino no se está claro de de sí mismo, porque en dentro de nosotros donde está todo, donde se suscitan las grandes interrogantes que aquí se plantean porque es desde ella, desde una persona que sabe lo difícil, sino imposible, que es sustraerse ante la historia de Frida y Diego, “porque todos hemos estado allí, en ese punto de incomprensión rotunda y, a la vez, de gran necesidad del otro que complementa, protege y atrae”(p.42).
Frida y Diego, es imposible no sentirlos cerca por las peculiaridades de su vivir, en sus búsquedas desesperadas de una manera de ser. Por ello las “casas gemelas” que ambos tenían en San Ángel, en Ciudad de México, ante cuyas puertas estuvimos un día del setenta y cinco, siempre nos ha parecido la gran explicación y la inmejorable metáfora de su vivir: juntos, uno frente al otro, pero a la vez autónomos. Si Frida no quería ver a Diego cuando él venía le bastaba dejar cerrada la puerta, él lo respetaba. Es el gran dilema de las parejas: amar a quien queremos, preservar nuestra autonomía y libertad. Tan parecida a lo que hace Woody Allan, otro gran vividor y sentidor del arte de la parejas. Woody vive solo, cerca, enfrente a veces, como lo hacía de Mia Farrow, y cada día según la bandera que ella viera en su ventana ella sabía si aquella jornada el estaba escribiendo y deseaba estar solo.
Tan singulares fueron Frida y Diego que con son unas de las tres grandes parejas de nuestro tiempo. Las otras dos fueron: Simone de Beauvoir(1908-1986) y Jean Paul Sartre(1905-1980) y Liliam Helmann(1905-1984) y Dashiel Hammet(1894-1961), por cierto los cuatro últimos nunca se casaron. Frida y Diego lo hicieron varias veces: se casaron, se divorciaron y se volvieron a casar con ellos mismos. Así. El amor es un asunto tan complejo como lo narra Sandor Marai(1900-1989) en su inigualable novela Divorcio en Buda(1935).

Sobre Camilla Claudel siempre existirá la pregunta de ¿por qué la encerraron en un manicomio?, ¿si era verdad que la madre la odiaba de la misma manera que su papá, su gran estímulo, la amaba?¿por qué tras mejorarse la dejaron allí consumiéndose, no escuchado su pedido de retornar a su vida y a su arte, que fue la razón de su existir?

En verdad, aquí leemos, “La relación con Rodin fue tan tormentosa que acabó destruyéndola…Perdió la belleza primero, luego al hijo que iban a tener, puesto que él la convenció de abortar y, finalmente, la razón”(p.67). ¿Estuvo demente o solo en medio de un gran delirio alcohólico?. El beber de algunas artistas es que “para calmar el ansia”(p.40) como se lee en otro pasaje de este libro, seguramente, emborrachan sus exquisitas sensibilidades para poder pasar los días, como lo hemos visto más de una vez.

Es posible con relación a Camille Claudel que el diagnóstico médico haya podido ser cierto pero, sin embargo, dejaba de lado la inmensa complejidad de aquella alma genial, lo que la hacía única, como en general lo son los grandes artistas y los más notables escritores, siempre egregios, siempre distintos, diversos a la normalidad de los demás, mayoría casi siempre mediocre que nunca se alzan más allá de lo diario. Por ello los mejores hombres y mujeres que existen en el mundo son los escritores y los artistas.

La de Camille, leemos aquí, es la historia de una “mujer enamorada pero profundamente perturbada por un mal amor, venenoso, cruel”(p.68)

Noviembre 11,2009



Roberto Lovera De Sola: Crítico literario venezolano con una amplia obra reconocida y publicada. Entre sus obras hay que mencionar más de 1000 artículos de crítica literaria o histórica, aparecidos a partir de 1964, cuando su autor tenía diez y ocho años, el primero de los cuales se insertó en el diario La religión de Caracas (enero 26, 1964). Entre sus libros hay que citar Bibliografía de la crítica literaria venezolana (1982), Guía de la historia de Venezuela (1982), Bolívar y la opinión pública (1983), Eróticos, erotómanos y otras especies (1983), Hondas reflexiones para largas esperanzas (1984), El gran majadero (1984), Interrogando al gran ausente (1987), Con el lápiz en la mano (1990), Tomás Polanco y sus libros (1991), Lo masculino y lo femenino entrelazado (1992), Curazao, escala en el primer destierro del Libertador (1992), El ojo que lee (1992), Crónica de los Presidentes de Venezuela (1993), El oficio de ser venezolano (1994), La larga casa del afecto (1994), La obra histórica y literaria de Guillermo Morón (1994) y Los pasos vitales de Andrés Eloy Blanco (1966). Es autor también de numerosos prólogos a obras literarias e históricas y de trabajos aparecidos en diversas obras colectivas. Su obra está registrada en varias antologías y en diversas bibliografías.