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viernes, 11 de septiembre de 2009

Rafael Castillo Zapata: Estancias, Colección Papiros


Por Carmen Cristina Wolf

La Colección Papiros de la Editorial Equinoccio envía al Círculo de Escritores de Venezuela el libro Estancias, del autor venezolano Rafael Castillo Zapata. Entrar en los aposentos de esta casa que es el poemario de Castillo Zapata, trae a mi memoria la emocionada sensación que sentí cuando me introduje por primera vez en el espejo de Alicia en el País de las Maravillas. Sin tener absolutamente nada que ver el relato de Carroll con la poética decantada y serena de RCZ, el libro Estancias produce un deleite y un encantamiento similar, porque la belleza duele y a veces causa escalofríos. No puedo en este instante escribir el ensayo que va tomando forma en mi mente sobre este libro, porque voy saliendo de viaje a un lugar remoto.

Mas he de llevar este poemario en mi equipaje, porque no se puede dejar un libro así, tirado en una mesa, esperando mis ojos.

Y no puedo dejar de compartir el poema 5 de Parte de piedra, para que el rompeolas en esta playa de palabras lo arrope por las tardes:

5
Trabajado por las aguas en las orillas, lavado, pulido
por los vientos que lo llevarían y traerían por las estepas
del lenguaje, arrollado, arrastrando polvo, el poema
viviría en la en la plenitud de la libertad de no deberle nada a
quien lo toma y lo arroja lejos de sí o lo conserva como
un rugoso tesoro en la mano.

Rafael Castillo Zapata
(p. 13 del libro estancias, E. Equinoccio 2009)

Guardo la piedra como el poema, en la mano y en el espíritu. Mi gratitud
a la Providence por traer a mis arenas esta poesía de
madera, piedra, fuego y mar.

Caracas, 11 de septiembre de 2009

jueves, 10 de septiembre de 2009

Carmen Cristina Wolf y su obra Escribe un poema para mí


Por Helena Sassone

Desde su primer libro Fragmentos de Isla, publicado en 1988, la obra poética de Carmen Cristina Wolf ha ido transformándose sin perder su esencia, su carácter antinómico. De una parte el individualismo raigal que alienta en su decir; de otra, la resonancia del otro en su poesía dialogada. Estas características son predominantes, diría que definitivas y están acertadamente señaladas en el prólogo de la obra, escrito por Eduardo Casanova Sucre.
La lectura de Escribe un poema para mí, ya desde su título, puede causar asombro y emoción. Encierra una posición solipsista, a la vez que le plantea al poeta la necesidad de convertirse en demiurgo. La autora le ordena al poeta: “Escribe un hombre para mí / escribe un niño para mí / escríbeme un país”. Por una parte vemos que el poeta, el creador artístico en general, piensa que “el mundo no sería sino lo que está dado en la conciencia de su propio yo”; por otra, la forma de la poesía que es la creación, transformaría ese mundo,. Fray Luis de León ve la forma como “principio y causa de lo creado”.
La poesía como concepto es una idealización del ser. Podemos asumir la poesía como inmaterialidad y la palabra como cuerpo de la poesía. En la segunda parte del libro titulada “Somos la vida que comienza siempre”, leemos: “Tú, dueño de la fuente que custodia los versos nunca escritos: / te nombro capitán de mi nave. / Señala nuevas rutas para mí.”
Acaso estos lexemas: “versos nunca escritos”, encierren esa inmaterialidad a que hacemos referencia. La autora experimenta la poesía como valor de la conciencia, el mundo sentido, captado, sin haber sido expresado aún. La poesía nacerá cuando este mundo se nombre, cuando el capitán de esa nave señale las nuevas rutas, encuentre las palabras transformadoras.
La tercera parte titulada “Las huellas del éxtasis” ratifica la dicotomía idealista, implícita en la definición de poesía. Como inmaterialidad que ha de vestirse con palabras. Al escribir “la felicidad estaba allí / era un aroma mínimo / en el corazón de las cosas”, Carmen Cristina Wolf no hace sino reafirmarse en esa inmaterialidad, es decir, carencia de objetivo físico. Las cosas son pasivas, es el poeta quien debe despertar su docilidad. En otro poema nos revela: “Todo cuanto miré se convirtió en memoria”, entendida como sustrato psicológico cultural con el cual captar el mundo, asumirlo y proyectarlo: “Subí a lo alto de las catedrales / visité templos centenarios”, afirma; todo se ha convertido en reminiscencia ¿habrá algo más inmaterial? Sí, la poesía, cuya perenne esencia es la nostalgia del recordar.
así a la parte cuarta del poemario, que lleva por título nada menos que “Casa ardiente de palabras”. Del éxtasis, lo inmaterial pasa a la concreción, que no puede existir sin palabras. “Mi hogar es el poema / casa ardiente de palabras / aún sin pronunciar.” Es este un terceto revelador, ya que en él, aun sin proponérselo, Wolf esboza una tesis sobre poesía, que asume como algo propio, encerrado o. más bien, sólo abierto para los invitados, los que están en el secreto de palabras no dichas. La autora quiere sustentar así lo inmaterial de la poesía, su preexistencia a las palabras y la necesidad de ellas para manifestarse, aunque últimamente los poetas hayamos abusado a veces de las palabras: “Hoy construimos ciudades de palabras”, expresa Carmen Cristina Wolf. Mas no debemos olvidar que la poesía es un arte, precisamente el del verbo que nos reúne en su armonía y, como lo desea Wolf,
“Amándose, con la voluptuosidad de la sintaxis
Se abrazarán sonidos y sentidos.
Somos cuerpo y sangre en palabras.”
Veríamos en este final la transmutación de la dicotomía idealista. Es necesario acabar con la oposición forma/contenido. En arte una es del otro. En la obra Escribe un poema para mí, existe además una reflexión sobre el hecho poético, que siempre será canto con conocimiento. ¡Escribe, escribe!, urge Wolf. Son las palabras de la poesía, una mezcla de magia, intuición y lenguaje.

* Helena Sassone es poeta, novelista y dramaturga. Nacida en Madrid, reside en Caracas. Sus poemas han sido traducidos al francés y figuran en exigentes Antologías nacionales e internacionales.

sábado, 5 de septiembre de 2009

Taller II Aprende a escribir un cuento en Octubre 2009




La Fundación Aprende a Escribir un Cuento (FAEC)



y el Círculo de Escritores de Venezuela



Invitan al Taller II





APRENDE A ESCRIBIR UN CUENTO





Objetivo: Aprender a escribir un cuento en sólo cuatro sesiones



Instructor: Heberto Gamero Contín

(Premio de cuentos El Nacional 2008)



Fechas:

Sábado 10 de octubre 2009

Sábado 17 de octubre 2009

Jueves 29 de octubre 2009

Sábado 31 de octubre 2009



Horario: 9 a 11 AM.



Costo: Doscientos bolívares (Bs 200,oo)



Se otorgará Certificado de asistencia



Lugar: Sala Cabrujas, Centro de Cultura Chacao, 3ª Av, Los Palos Grandes

Con Av. Francisco de Miranda. Centro Comercial El Parque

Nível C-1 (Al lado de Parque Cristal)



Inscripciones: Sra. Iris Verastegui. Tel. 0414 246 77 53. E-mail: hgtallerdecuento@gmail.com



Cupo limitado

lunes, 31 de agosto de 2009

Isabel González escribe sobre "Los surcos del recuerdo"


Palabras de presentación del libro “Entre los surcos del recuerdo” de María Gabriela Madrid.
Por Isabel Cecilia González
Hace unos días murió Michael Jackson, la noticia fue de inmediato el centro de atención, lo que molestó a nuestro presidente porque para él era más importante que se le hiciera cobertura a la situación en Honduras. Eso me puso a pensar, ¿Cuál noticia era más importante? Ambas lo son.

La libertad de expresión, no significa la imposición de las opiniones, sino el derecho de cada quien de tener una opinión y poderla transmitir, pero más importante es aún que cada uno de nosotros pueda elegir informarse oportunamente sobre lo que le interesa. Ser capaz de cambiar de canal, de emisora, de comprar este o aquel periódico, inclusive de desconectarse . Nadie debe decirnos que es lo más importante, menos imponernos una visión única, porque ese es el germen del fanatismo, la puerta a la oscuridad.

María Gabriela es una escritora que ha desarrollado esta temática en muchos de sus cuentos, un gran ejemplo de ello es “Blanco y Negro” en el cual el pueblo se divide en dos bandos, “los seguidores del Oráculo de Ifa y los de la religión católica”. Vemos allí nos cubrimos de miedo y es ese miedo el que nos conduce a la destrucción del otro, a su aniquilamiento y al nuestro. Así sucede también en la isla las tres serpientes, hacia donde huye la protagonista tratando de salvarse del fanatismo, para descubrir que el fanatismo vive en ella, que no sólo es víctima de él sino que lo acepta, lo comparte, lo multiplica, le da vida nueva.

Últimamente actuamos como si le tuviéramos miedo a la pluralidad del pensamiento y nos aferramos a los espacios conocidos, funcionen o no. Pretendemos vivir en las grandes ciudades sumergidos en pequeños espacios, detrás de nuestros muros y barreras. Así sucede en los relatos de María Gabriela en los cuales sus personajes deambulan por un pueblo, ese pequeño de infierno grande, ese que llevamos dentro desde que nacemos, no importa que se viva en Nueva York, ni en Raleigh, ni en Paris. Uno se lleva a todas partes arrastrando consigo a su familia, a sus tradiciones, a sus creencias. Uno se lleva en los prejuicios. Uno no cambia, siempre es el mismo, aquel que se nos enseña, el que aprendemos a ser.

La mayoría de los personajes de María Gabriela representa a seres fracasados que alguna vez intentaron ser diferentes. Personajes que alguna vez se propusieron no repetirse, pero que no tuvieron la fuerza ni la valentía para cambiar. Y es que el cambio requiere de una auténtica voluntad, de un verdadero deseo y esfuerzo.

María Gabriela se propone demostrarnos como nuestra sociedad se ha ido quedando vacía, como la pareja se desvanece en el matrimonio, cuando dos personas están unidas por la única razón de no tener a nadie más. La autora nos cuestiona, nos pregunta tácitamente si somos como ellos, si amamos a pedazos, si abandonamos, si tenemos hijos para cumplir, si lo que nos importa es la apariencia, la imagen de la pareja feliz, la imagen de la madre perfecta, la imagen de la mujer siglo XXI, esa que sólo busca figurar.

“¿Entonces, qué pasó con el enriquecimiento del intelecto que tanto se proclamaba?¿ Con la búsqueda de una identidad propia? “

Pasó, María Gabriela, pasó que sin darnos cuenta nos detuvimos y dejamos de buscar, eso es lo que nos quieres transmitir. Tu mensaje es directo y efectivo, no queremos aceptarlo pero hemos fracasado como sociedad. El siglo XXI para aquellos que lo esperamos fue un sueño de progreso que no logramos atrapar. Los hippies abandonaron las calles y se mudaron a Wall Street, las feministas se buscaron un esposo y se dedicaron a ser la misma madre que criticaban, los ecologistas firmaron acuerdos en millones de papeles, los políticos se repartieron los estados mientras los ciudadanos estaban más interesados por salir a comprar. Regresamos a la guerra, regresamos al dolor, regresamos a la soledad, regresamos a lo que reconocemos como equivocado pero que no es tan conocido y familiar que nos parece la única manera de vivir .

Tus cuentos nos recuerdan en cada imagen y en cada historia que nos volvimos esos que no queríamos ser, pero también nos invitan a meditar al respecto, a vernos en el espejo, a darnos cuenta de que todavía no es tarde. Nunca es tarde para hacer lo correcto, nunca es tarde para ser otros, nunca es tarde para el amor, pero debemos actuar, debemos cambiar, debemos atrevernos a vivir.

Isabel Cecilia González Molina
Escritora.


*Isabel González es venezolana, novelista, poeta y ensayista. Miembro de la Junta Directiva del Círculo de Escritores de Venezuela.

Foto: Amelvi Barrera

domingo, 30 de agosto de 2009

José Saramago y los "Poemas incinerados"



Leamos las palabras escritas por el escritor José Saranago, recogidas en la Contraportada del nuevo poemario Poemas incinerados, del joven autor Alexander Ritter Alzamora, publicado recientemente por la Embajada de México y presentado en Caracas, en la residencia del Señor Embajador de la República de México.
Alexander tiene quince años de edad, es el escritor más joven del Círculo de Escritores de Venezuela y ha recibido importantes reconocimientos en Venezuela y en otros países. Es nieto de la ilustre escritora e investigadora Lupe Rumazo, que cuenta con una densa obra publicada que la ha hecho acreedora de numerosas distinciones.

la Fundación Arturo Uslar Pietri le impondrá el Botón de Honor el próximo jueves 3, a las 6:30 p.m. Allí Alexander dará un recital bilingue de su próximo quinto libro, poemario que lleva muy adelantado y que habla de una capacidad creativa realmente extraordinariabra

"O que importa na poesia de Alexander Ritter não são tanto as ideias em si, porquanto a juventude do autor ainda carece do amadurecimento e da experiência necessários para um exercício autónomo do pensar, mas a sua extraordinária capacidade para plasmar em formas definidas o fluxo do sentir. A vida ensinará a Alexander Ritter que a imortalidade é uma ilusão e que crer nela é uma expressão de desespero. Então saberemos o que valerá realmente este poeta. Confiemos. Há motivo."

José Saramago



Lo que importa en la poesía de Alexander Ritter no es tanto las ideas en sí, porque la juventud del autor carece de la madurez y de la experiencia necesaria para un ejercicio autónomo del pensar, sino su extraordinaria capacidad para plasmar en formas definidas la corriente del sentir. La vida le enseñará a Alexander Ritter que la inmortalidad es una ilusión y que creer en ella es una expresión de desesperación. Entonces sabremos lo que valdrá realmente este poeta. Confiemos. Hay motivo.

José Saramago


POEMA de Les Pensées Incinérées/
Los Pensamientos Incinerados
Autor: Alexander Ritter Alzamora Rumazo

La Entidad Universal I
¿Qué quiere decir este título?

El todo, nuestro universo materialista,
aquel que es innato,
como aquel creado por nosotros…

Todas nuestras invenciones,
nuestras construcciones…
¡Todo retorna a esta única entidad!

Es la marioneta del todopoderoso,
no el ilusorio a quien se construyen iglesias o mezquitas,
No… ¡El azar!

Esta entidad
cae bajo su voluntad,
para hacer justicia
o por un simple capricho…

Aun la inocente arena
trabaja para este azar.

Pero felizmente,
estamos separados de esta entidad;
Nosotros, la especie cubierta de oro que nos diferencia,

Este oro es el mismo que me impulsa a escribir,
a mí y a tantos otros…
¡Este oro se llama arte…!
Y es esta cultura la que nos permite
separarnos de esta entidad
y enfrentar el fatal azar.

Illumination
À Simon Rodriguez

Qu’est-ce que l’intelligence?
Elle n’est pas un sentiment, une vertu, ni un défaut.
C’est une entité à part entière,
matérialisée dans les livres et les arts.
Plus on a de force sentimentale, plus cette divinité est assimilable…

Mais, qu’est-ce que la force sentimentale?
C’est ne plus rejeter, ignorer ou supporter les sentiments trop forts,
mais c’est les assimiler, les vaincre.
C’est transformer cette répulsion en amour;
C’est voir avec de nouveaux yeux,
en jetant ceux d’un corps matériel…
Il faut aimer les extrêmes, même ceux qui font mal.

Se rapprocher de cette façon de la divinité…
La communion avec l’entité intelligence alors se sentira,
l’âme prendra le dessus sur les sens
qui se perdront dans leur monde,
alors qu’elle, elle s’envolera!

A ce moment-là,
l’Homme arrêtera d’apprendre l’intelligence par les livres et les arts,
Car alors il vivra l’intelligence!


Carmen Cristina Wolf
Caracas, 30 de agosto de 2009
www.circulodescritoresvenezuela.org

http://literaturayvida.blogsome.com

miércoles, 19 de agosto de 2009

Fundación "Aprende a escribir un cuento" creada en Venezuela

Heberto Gamero, Presidente de la Fundación
El 18 de agosto se informó al público y a los medios de comunicación, la creación de la Fundación "Aprende a eecribir un cuento", cuya misión es apoyar y colaborar con el desarroll0 educativo y cultural de los venezolanos mediante la práctica de la literatura, a través de cursos y talleres dirigidos preferentemente a jóvenes de escasos recursos. Se realizará una labor divulgativa a través de la publicación de libros, revistas, folletos y catálogos. Cada dos años se editará una publicación con los mejores cuentos de los participantes de los talleres.


El evento de difusión fue realizado en la Sala Cabrujas del Centro de Cultura Chacao, y el invitado especial fue el intelectual Luis Alberto Machado, autor de La revolución de la inteligencia, quien fue Ministro para el Desarrollo de la Inteligencia en nuestro país, conocido y respetado en los países desarrollados por sus teorías sobre el aprendizaje. Destacó la importancia de esta iniciativa, que reafirma la idea de que se pueden aprender las técnicas para escribir y para desarrollar todos los oficios, siempre que exista la voluntad y la pasión para hacerlo.


La Fundación ha sido creada por el escritor y empresario Heberto Gamero Contín y su esposa Iros Verastegui y no tiene fines de lucro. Gamero ha publicado dos excelentes libros de relatos y ganó el Premio al Concurso de Cuentos de El Nacional en el año 2008. Se ha dedicado al estudio de los autores más reconocidos en el género de la cuentística e imparte talleres. La noche fue muy interesante porque Heberto estuvo rodeado de sus discípulos, algunos de los cuales leyeron sus relatos, fruto de los conocimientos recibidos en las clases.


Heberto Gamero es Miembro del Círculo de Ecritores de Venezuela y obtuvo la Medalla al Mérito Institucional por su apoyo invalorable a la organización. Carmen Cristina Wolf señaló que el Círculo de Escritores respaldará los proyectos de la Fundación, y enfatizó que esta iniciativa marca una nueva etapa en la programación de esta Asociación.
La visión de la Fundación Aprende a escribir un cuento es ser uno de los protagonistas en la construcción de un mejor país. Para información sobre talleres o eventos, comunicarse con Iris Verastegui, Vice-presidente de la Fundación, a través del 0414- 246 7753..
Para Aportes a la Fundación, comunicarse con María Calvelo, Tesorero, a través del 0414- 1111770


Las revistas Círculo de Escritores de Venezuela http://circulodescritoresvenezuela.org/ y http://literaturayvida.blogsome.com/ les mantendrán informados de las actividades.
C. C. Wolf




domingo, 16 de agosto de 2009

ARMANDO ROJAS GUARDIA: Íngrimo, a la intemperie



Bendita sincronicidad que aligera el pensamiento hasta el punto de captar el alma del queridísimo amigo y maestro Armando Rojas Guardia. Una de las voces fundamentales de la literatura venezolana contemporánea, nació en Venezuela en 1949, y es autor de los títulos: Del mismo amor ardiendo (1979); Yo supe de la vieja herida ( 1985); Poemas de Quebrada de la Virgen (1985); Hacia la noche viva (1989); Antología poética (Monte Ávila Editores, 1993); La nada vigilante (1994); El principio de la incertidumbre(1996); Crónica de la memoria (1999) y El esplendor y la espera (2000);El dios de la intemperie (2003). En el año 2004 la editorial el otro@el mismo publica en Mérida una esmerada edición de su Obra Poética, con palabras liminares de Antonio López Ortega y un lúcido Prólogo de Rafael Castillo Zapata
Rojas Guardia fundó el grupo Tráfico en 1981. Antonio López Ortega escribe sobre él:
“La poesía de Rojas Guardia se erige desconfiada en contra de una tradición cultural y forja su mundo propio al exigirle a la lírica que abandone sus tópicos habituales y que encare desnuda la materia turbia de nuestros días.” …

Esta mañana paseé la mirada por la hilera de mis libros predilectos, y me dejé atrapar por El dios de la intemperie (segunda edición publicada por la Universidad de Los Andes en 2003). Releo este texto que me increpa e interroga:
“Quién eres, tú sonoro al fondo de mí mismo? ¡Cómo te llamas, horizonte presentido, paisaje último donde el gozo no puede saber sino a agonía (…) rayo de muerte que sin embargo incendia toda vida (…) ¡Quién eres, canto irreprimible, color inesperado, brillante y sutilísimo, ventana central de la alabanza, de una complacencia sobrecogida y tierna (si la ternura puede colindar con el espanto de una dicha inencontrable, pero cierta como el sol?)”

El dios de la intemperie, un libro fascinante que va mucho más allá de un ensayo místico o filosófico, una obra profundamente lírica y humana que deja huella imborrable en el espíritu.
Pero lo hermoso de este día va aún más allá. Abro las páginas del Papel Literario de El Nacional y encuentro un homenaje de Armando Rojas Guardia a Elizabeth Schön. Se trata de un ensayo sobre el poemario Luz oval (Colección Papiros, Equinoccio USB 2007). La sabiduría de Armando se conjuga con la poesía de Elizabeth, camino de serenidad hacia el centro, hacia el alma.
En la intemperie de este mundo donde de nada vale refugiarse en la superficie de de los juegos sociales, hay un lugar recóndito, sustancial, en el cual se da el reencuentro con el Ser que ES, y se ilumina la nada que somos con su Presencia infinita.
Concluyo este brevísimo viaje a través de El dios de la intemperie. Sus páginas me aguardan.

* Armando Rojas Guardia, Ana María Del Re y Carmen Cristina Wolf